¿Se ha topado el ciclo de recorte de tipos de la Fed con un muro?

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ALQ Capital
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¿Se ha topado con un muro el ciclo de bajada de tipos de la Fed?

El aumento de las presiones inflacionistas podría frenar la relajación monetaria

Mientras los mercados financieros anticipan nuevas bajadas de los tipos de interés en 2025, el ex Secretario del Tesoro de EE. UU., Larry Summers, ha lanzado una dura advertencia: la Reserva Federal podría tener que replantearse su trayectoria de relajación. Citando el aumento de las presiones sobre los precios, los aranceles comerciales y los persistentes riesgos de inflación, Summers cree que este podría ser el momento más delicado para la política de inflación desde los errores de cálculo de 2021. Su postura de advertencia ha desatado un debate entre economistas, inversores y responsables políticos: algunos apoyan su punto de vista, mientras que otros ven margen de flexibilidad si la inflación disminuye.


Apoyo a la advertencia de Summers: Los riesgos de inflación están aumentando

Varios indicadores recientes y análisis de expertos respaldan la preocupación de Summers de que la inflación pueda mantenerse obstinadamente alta, lo que obligaría a la Fed a mantener los tipos elevados.

1. Las expectativas de relajación de la Fed disminuyen en medio de las presiones arancelarias

Una encuesta de Reuters publicada hoy sugiere que la mayoría de los economistas ahora esperan que la Reserva Federal retrase nuevas bajadas de tipos hasta más adelante en el año. La encuesta destaca un cambio en el sentimiento del mercado tras la nueva ronda de aranceles del Presidente Donald Trump, que muchos analistas creen que hará subir los precios. Según el economista jefe de ING, "Si se imponen aranceles elevados, es probable que la inflación persista por encima de la zona de confort de la Fed, lo que limitará la capacidad del banco central para recortar aún más los tipos en 2025".

2. Las políticas comerciales impulsan la inflación

Informes recientes indican que los nuevos aranceles a las importaciones procedentes de Canadá, México y China podrían elevar significativamente los costes para los consumidores y las empresas estadounidenses. Los economistas advierten que estas presiones inflacionistas podrían durar entre 12 y 18 meses, retrasando o incluso deteniendo cualquier posible bajada de tipos. Esto coincide con la advertencia de Summers de que la ventana para la relajación monetaria podría estar cerrándose.

3. Las tendencias inflacionistas persistentes desafían las esperanzas de bajada de tipos

Summers también ha expresado su escepticismo sobre las previsiones demasiado optimistas que predicen un rápido retorno al objetivo de inflación del 2% de la Fed. En un análisis de CFO Dive, argumentó que los vientos en contra inflacionistas siguen siendo demasiado fuertes para justificar nuevas bajadas de tipos a corto plazo. Muchos analistas coinciden, señalando que los indicadores de inflación subyacente han sido volátiles, lo que sugiere que relajar la política monetaria demasiado pronto podría arriesgarse a un resurgimiento de la inestabilidad de los precios.


Opiniones contrarias: ¿Sigue habiendo margen para bajar los tipos?

No todos los expertos comparten la sombría evaluación de Summers. Algunos argumentan que la Fed todavía tiene opciones para bajar los tipos, siempre que la inflación se modere en los próximos meses.

1. La inflación podría disminuir más rápido de lo esperado

Una perspectiva económica actualizada de Comerica sugiere que si las lecturas mensuales de la inflación se mantienen estables en torno al 2% a principios de 2025, la tasa de inflación general de 12 meses podría disminuir significativamente. Esto podría proporcionar a la Fed suficiente flexibilidad para reanudar su ciclo de relajación más adelante en el año.

2. Los funcionarios de la Fed mantienen una postura cautelosa pero flexible

Si bien algunos responsables políticos reconocen los riesgos señalados por Summers, otros creen que la postura política actual sigue estando equilibrada. El Presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, ha sugerido que el banco central está "bien posicionado" para lograr la estabilidad de los precios, manteniendo al mismo tiempo un enfoque abierto a los posibles ajustes de los tipos. Esto sugiere que las bajadas de tipos no están totalmente descartadas si los datos de inflación respaldan una mayor relajación.

3. Las políticas de los bancos centrales mundiales pueden divergir

En otros lugares, las autoridades monetarias están adoptando un enfoque diferente. Catherine Mann, responsable de la fijación de tipos del Banco de Inglaterra, ha pedido una estrategia de recorte de tipos más agresiva para contrarrestar la desaceleración económica. Si bien esta postura se aplica principalmente al Reino Unido, pone de relieve el debate más amplio sobre si los bancos centrales deberían seguir endureciendo la política o empezar a flexibilizarla antes para apoyar el crecimiento.


Cómo están respondiendo los participantes en el mercado

La incertidumbre en torno a la inflación y la política de tipos ha introducido una importante volatilidad en los mercados financieros. Los inversores están ajustando sus carteras en respuesta a las cambiantes expectativas sobre los próximos movimientos de la Fed.

1. Los mercados de bonos anticipan un período más largo de ajuste

Con la advertencia de Summers ganando terreno, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. se han mantenido elevados. Los inversores exigen mayores primas de riesgo, temiendo que la inflación pueda persistir más de lo esperado. Esta dinámica ha atenuado la demanda de bonos de larga duración, empujando los rendimientos al alza y los precios a la baja.

2. Los mercados de renta variable giran hacia jugadas defensivas

Los tipos más altos tienden a pesar sobre las acciones de crecimiento, en particular en el sector tecnológico, donde las empresas dependen en gran medida de los préstamos baratos. Como resultado, los inversores han rotado hacia acciones defensivas, como los bienes de consumo básico y los servicios públicos, que tienden a tener un mejor comportamiento en entornos de tipos altos. Las acciones que pagan dividendos también han ganado adeptos a medida que los rendimientos de los bonos se mantienen altos.

3. El fortalecimiento del dólar presiona a los mercados globales

Un período prolongado de altos tipos de interés en EE.UU. podría fortalecer el dólar, haciendo que sea más caro para los mercados emergentes pagar la deuda denominada en dólares. Esto ya ha provocado salidas de capital de los activos de mayor riesgo, lo que ha afectado a las balanzas comerciales mundiales y ha aumentado la volatilidad en los mercados de divisas.


Posibles escenarios: ¿Qué viene después?

El debate sobre las futuras bajadas de tipos depende de la dinámica de la inflación y de los factores económicos externos. He aquí tres posibles escenarios que podrían desarrollarse en 2025:

1. La inflación se mantiene elevada → No más bajadas de tipos

Si las presiones sobre los precios persisten debido a los aranceles, las interrupciones de la cadena de suministro o la inestabilidad geopolítica, la Fed podría abandonar por completo sus planes de bajada de tipos. Esto prolongaría el actual entorno de tipos altos, lo que podría conducir a un crecimiento económico más lento y a unas condiciones crediticias más restrictivas.

2. La inflación se modera → Se reanudan las bajadas graduales de los tipos

Si la inflación se acerca al 2% en los próximos dos trimestres, la Fed podría reanudar con cautela las bajadas de tipos. Este escenario proporcionaría cierto alivio a las empresas y a los consumidores, manteniendo al mismo tiempo ancladas las expectativas de inflación.

3. Debilidad económica inesperada → Bajadas agresivas de los tipos

Si los datos económicos se deterioran rápidamente (a través de la pérdida de puestos de trabajo, la disminución del gasto de los consumidores o la inestabilidad financiera), la Fed podría verse obligada a recortar los tipos de forma más agresiva. Sin embargo, este escenario supone que las preocupaciones sobre la inflación pasan a un segundo plano frente a los riesgos económicos más amplios.


Conclusión: La advertencia de Summers es una señal crucial para el mercado

Tanto si se está de acuerdo como si no con la evaluación de Larry Summers, su advertencia pone de relieve un cambio fundamental en los debates sobre política monetaria. La era de las rápidas bajadas de tipos puede haber terminado, o al menos enfrentarse a importantes obstáculos. Los inversores y las empresas deberían prepararse para un período prolongado de incertidumbre política, ajustando sus estrategias en consecuencia.

Con los riesgos de inflación aún presentes y factores externos como los aranceles que influyen en la estabilidad de los precios, los próximos meses serán cruciales para determinar si la Fed mantiene el rumbo o reconsidera su postura. Los participantes en el mercado deben permanecer atentos, vigilando de cerca las tendencias de la inflación y las señales políticas para navegar por el cambiante panorama económico.

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