
Figure finaliza su alianza con OpenAI abriendo camino a la IA robótica independiente
El Gran Divorcio de la Robótica con IA: La Audaz Apuesta de Figure por la Independencia
En una jugada que ha sacudido la industria tecnológica, el CEO de Figure, Brett Adcock, anunció la terminación de su colaboración con OpenAI, preparando el terreno para lo que podría ser el cambio más significativo en la historia de la robótica autónoma. Lo que está en juego no podría ser más importante: Figure afirma haber logrado un avance en el desarrollo de IA robótica completamente autónoma y de extremo a extremo, una revelación que prometen demostrar en tan solo 30 días. ¿Podría ser este el "momento iPhone" de la robótica, o estamos presenciando otro capítulo de la tendencia de Silicon Valley a hacer promesas grandiosas?
El Baile de los 675 Millones de Dólares: Auge y Caída de una Asociación
La historia comenzó con una enorme promesa en febrero de 2023, cuando Figure recaudó la llamativa suma de 675 millones de dólares en la ronda de financiación Serie B, alcanzando una valoración de 2600 millones de dólares. La ronda de inversión parecía un quién es quién de los gigantes tecnológicos: Microsoft, Intel, OpenAI Startup Fund, Amazon y NVIDIA apostaron por la visión de Figure. La colaboración con OpenAI parecía particularmente crucial, centrándose en el desarrollo de modelos de IA especializados, diseñados para las ambiciosas plataformas robóticas de Figure.
La colaboración dio frutos rápidamente. Figure 01, su prototipo inicial, capturó la imaginación al dominar el arte de hacer café, aunque con limitaciones. En agosto de 2023, Figure 02 surgió, mejorado con los modelos de IA avanzados de OpenAI, lo que sugería que la asociación estaba en su mejor momento. Sin embargo, apenas seis meses después, esta prometedora alianza se derrumbaría, dejando a la industria llena de preguntas y especulaciones.
De Pasos Atados a Suelos de Fábrica: La Evolución Técnica de Figure
La progresión técnica de Figure 01 a Figure 02 cuenta una historia de notable avance. El modelo inicial se movía a un modesto 17% de la velocidad humana, requiriendo soporte de cable para el equilibrio, como un niño pequeño cauteloso aprendiendo a caminar. Figure 02, sin embargo, surgió como una bestia completamente diferente. Revestido con un elegante exterior negro, el robot contaba con 16 grados de libertad en sus manos y una fuerza comparable a la humana. Aún más impresionante, logró una velocidad de movimiento de 1.2 m/s (aproximadamente 4.3 km/h) y podía operar durante 20 horas continuas, demostrando su valía en entornos exigentes como las fábricas de BMW.
Más allá de las meras especificaciones, esta evolución representó un cambio fundamental en las capacidades de la robótica, fusionando la mecánica de alta velocidad con funcionalidades sofisticadas impulsadas por la IA. Las capacidades de interacción por voz del robot desdibujaron aún más la línea entre la máquina y el operador humano.
A Puerta Cerrada: Anatomía de una Ruptura Tecnológica
La disolución de la asociación parece tener sus raíces en las ambiciosas, y cada vez más divergentes, visiones estratégicas de ambas compañías. OpenAI, lejos de conformarse con ser un proveedor de software de IA, comenzó a reconstruir su equipo interno de robótica, previamente disuelto en 2020. La contratación de Caitlin Kalinowski, ex jefa de hardware de Meta, señaló serias ambiciones de hardware, evidenciadas además por sus registros de marcas para "robots humanoides programables por el usuario" y sus incursiones en el desarrollo de chips de IA para reducir la dependencia de NVIDIA.
Mientras tanto, Figure trazó un rumbo agresivo por su cuenta. La compañía afirma haber descifrado el código en la implementación de redes neuronales de extremo a extremo, anunciando audazmente planes para entregar 100,000 robots en cuatro años. Su doble enfoque en aplicaciones comerciales (ejemplificado por su presencia en la fábrica de BMW) y mercados domésticos destacó una estrategia de mercado integral.
El Rompecabezas de la Integración: Por Qué Buenos Socios A Veces Se Separan
Los desafíos de integración entre la amplia experiencia en IA de OpenAI y las aplicaciones de robótica especializadas de Figure surgieron como una línea de falla crítica. El CEO de Figure señaló las dificultades para adaptar las amplias capacidades de IA de OpenAI a las demandas específicas de las aplicaciones de robótica, argumentando la necesidad de modelos de IA especializados y de extremo a extremo estrechamente alineados con la funcionalidad del hardware.
La división ha desatado un feroz debate sobre el futuro papel de los modelos fundacionales en la robótica. Los críticos destacan las limitadas capacidades de generalización de Figure 01 en comparación con sistemas como RT-1/2, que se beneficiaron de una extensa capacitación en conjuntos de datos. Algunos expertos consideraron que las mejoras de Figure 02 eran "poco notables" en lugar de revolucionarias, lo que generó dudas sobre el verdadero estado del progreso.
La Batalla por la Supremacía de la IA: Un Panorama Cambiante
El modelo de negocio de OpenAI ha reflejado cada vez más una doble estrategia de competir con e invertir en empresas asociadas. Su diversificación en hardware de robótica y chips de IA sugiere un pivote estratégico más amplio destinado a reducir las dependencias externas. Esta expansión, junto con la feroz competencia de Tesla y las empresas tecnológicas chinas, apunta a un enfoque crítico en la IA incorporada.
La terminación ha provocado especulaciones en toda la industria. Algunos sugieren que OpenAI, no Figure, podría haber iniciado la división. Otros señalan a DeepSeek como un socio de reemplazo potencial para Figure. La gran dependencia de los modelos multimodales de OpenAI ha generado dudas sobre la capacidad de Figure para desarrollar independientemente sistemas de IA igualmente robustos.
La Pregunta de los 38 Mil Millones de Dólares: ¿Qué Sigue?
A pesar de la ruptura, Figure mantiene una trayectoria ambiciosa. Su promesa de demostraciones innovadoras en 30 días y el objetivo de implementar 100,000 robots en cuatro años señalan una confianza inquebrantable. Con el mercado de robots humanoides proyectado para alcanzar los 38 mil millones de dólares en 2035, lo que está en juego es astronómico.
Las implicaciones de la división se extienden más allá de estas dos compañías. Otros socios de robótica de OpenAI observan con nerviosismo, mientras que la industria en general debate si esta medida catalizará la innovación o expondrá desafíos fundamentales en las metodologías actuales de desarrollo de robótica.
¿Un Nuevo Capítulo o una Advertencia?
Esta separación de alto riesgo marca algo más que otra ruptura en la industria tecnológica: es un momento decisivo en la evolución de la IA incorporada y la innovación en robótica. A medida que ambas compañías avanzan de forma independiente, surgen preguntas fundamentales: ¿La apuesta de Figure por la independencia dará sus frutos con verdaderos avances tecnológicos? ¿Puede OpenAI pasar con éxito del software al hardware? ¿Esta división acelerará o dificultará el progreso hacia robots verdaderamente autónomos?
Las respuestas pueden remodelar no solo el futuro de la robótica, sino también nuestra comprensión de lo que es posible cuando la inteligencia artificial se encuentra con la maquinaria física. Mientras la industria contiene la respiración esperando la demostración prometida de Figure, una cosa queda clara: la carrera por la supremacía de la robótica autónoma ha entrado en territorio desconocido, y las consecuencias resonarán mucho más allá de Silicon Valley.