
Nueva Zelanda enfrenta la peor recesión en décadas: el PIB cae un 2% en solo seis meses
La economía de Nueva Zelanda cae en una profunda recesión con una caída histórica del PIB
Nueva Zelanda se enfrenta actualmente a una de sus peores crisis económicas desde 1991, excluyendo el periodo de la pandemia de COVID-19. El Producto Interior Bruto (PIB) del país se ha contraído un 2% acumulado en los últimos seis meses, lo que indica una profunda recesión. Solo en el trimestre de septiembre de 2024, el PIB cayó un 1%, tras una revisión a la baja del 1,1% en el trimestre de junio. Esta fuerte caída económica subraya los importantes desafíos que se avecinan para el panorama económico de Nueva Zelanda.
Contracción económica: una caída histórica
El rendimiento económico de Nueva Zelanda en los últimos seis meses ha sido el peor desde 1991, marcado por varios indicadores críticos:
-
Caída acumulada del PIB: La economía se ha reducido un 2% en seis meses, lo que representa la mayor contracción desde 1991.
-
Reducción de la producción anual: Para el año que finaliza en septiembre de 2024, la producción del PIB disminuyó un 1,5%, la mayor caída anual desde la pandemia de COVID-19.
-
PIB per cápita: El PIB per cápita cayó un 1,2% en el trimestre de septiembre, marcando el octavo descenso trimestral consecutivo, lo que pone de manifiesto las persistentes dificultades económicas a nivel individual.
-
Impactos sectoriales:
- Industria manufacturera: Experimentó la mayor caída, contribuyendo significativamente a la contracción general del PIB.
- Servicios empresariales y construcción: Le siguieron de cerca, con reducciones sustanciales de la producción en ambos sectores.
-
Caída generalizada: La actividad disminuyó en 11 de las 16 industrias que componen la medida de producción del PIB, lo que indica una debilidad económica generalizada en diversos sectores.
La profundidad de esta recesión económica ha superado con creces las expectativas de los economistas, que habían pronosticado una contracción del PIB más moderada, de solo entre el 0,2% y el 0,4%. Esta inesperada gravedad ha provocado un debilitamiento del dólar neozelandés (NZD) y una mayor expectativa de recortes más agresivos de los tipos de interés por parte del Banco de Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ).
Análisis y predicciones de expertos
Abhijit Surya, economista de Capital Economics
Abhijit Surya describe la contracción del PIB como "dramáticamente peor de lo que nadie había esperado". Destaca que la grave situación económica aumenta la probabilidad de un recorte de 75 puntos básicos en el tipo de interés oficial (OCR) del RBNZ en febrero de 2025. Surya prevé que el RBNZ podría finalmente bajar los tipos por debajo del nivel neutral, alcanzando posiblemente el 2,25%, para estimular la actividad económica y mitigar el impacto de la recesión.
Sharon Zollner, economista jefe de ANZ
Sharon Zollner señala que el RBNZ está más avanzado en el camino del alivio monetario que la mayoría de los bancos centrales, lo que refleja una economía débil y una disminución de las presiones inflacionistas. Con el OCR actualmente en el 4,25%, que está 125 puntos básicos por debajo de su máximo, espera varios recortes de tipos más en el próximo año. Zollner observa señales tempranas de recuperación, incluyendo un repunte en el mercado inmobiliario y una mejora de las expectativas de actividad empresarial, lo que sugiere un crecimiento del PIB más fuerte en el futuro. Sin embargo, advierte de que la economía sigue siendo débil, con un aumento de la capacidad ociosa, especialmente en el mercado laboral.
Actualización económica y fiscal semestral de 2024 del Tesoro de Nueva Zelanda
El Tesoro de Nueva Zelanda informa de que la debilidad económica ha persistido más tiempo de lo previsto. Proyecta que el crecimiento económico comenzará a repuntar en la primera mitad de 2025, con un crecimiento del PIB real previsto del 0,5% en el año fiscal 2024/25 y una aceleración hasta el 3,3% en 2025/26, apoyado por la bajada de los tipos de interés. Sin embargo, se espera que la recuperación se vea limitada por el lento crecimiento de la productividad laboral, lo que plantea retos para una expansión económica sostenible.
Implicaciones para la futura evolución de los precios
La inesperada y brusca contracción económica ha llevado a una mayor expectativa de recortes de tipos de interés más agresivos por parte del RBNZ. Los mercados prevén ahora un recorte de 50 puntos básicos en febrero de 2025, con tipos que podrían descender hasta el 3,0% a finales de 2025. Se espera que la bajada de los tipos de interés impulse una recuperación del consumo de los hogares y del mercado inmobiliario, contribuyendo al crecimiento económico. Sin embargo, las persistentes debilidades en la productividad laboral pueden limitar el ritmo de la recuperación e influir en el crecimiento salarial y la inflación.
Impacto en el mercado y perspectivas de las partes interesadas
Dinámica económica e impacto inmediato
-
Confianza del mercado: La grave recesión ha minado la confianza de los inversores, lo que probablemente provocará una salida de capital extranjero y un aumento de la volatilidad del NZD. El debilitamiento de la moneda crea presiones inflacionistas sobre los bienes importados, lo que complica los esfuerzos de política monetaria.
-
Política de tipos de interés: El RBNZ se enfrenta a una creciente presión para reducir agresivamente los tipos de interés. Si bien se espera un recorte de 50 a 75 puntos básicos a principios del próximo año, existe el riesgo de una conducción excesiva, lo que podría alimentar burbujas especulativas en sectores como la vivienda o amplificar las desigualdades de riqueza.
Partes interesadas clave y sus perspectivas
-
Hogares:
- Ganadores: Los propietarios de viviendas existentes pueden beneficiarse de la bajada de los tipos hipotecarios y de una posible recuperación del mercado inmobiliario.
- Perdedores: El estancamiento salarial, el aumento del desempleo y el aumento del coste de la vida debido a la inflación impulsada por las importaciones afectarán de forma desproporcionada a las familias de bajos ingresos, lo que agravará la desigualdad económica.
-
Empresas:
- Sectores más afectados: Los sectores manufacturero, de la construcción y de los servicios empresariales se enfrentan a periodos de recuperación prolongados debido a la baja demanda y al acceso limitado al crédito.
- Exportadores: Pueden encontrar un aspecto positivo en la debilidad del NZD, mejorando su competitividad mundial, especialmente en la agricultura y el turismo.
-
Inversores globales: Los fondos de cobertura y los inversores institucionales pueden ver oportunidades para adquirir activos en dificultades, especialmente en los sectores inmobiliario e infraestructuras. Sin embargo, la incertidumbre política probablemente prevalecerá como factor de precaución.
-
Gobierno: La política fiscal deberá desempeñar un papel más importante, lo que probablemente dará lugar a un aumento del endeudamiento público y a medidas de estímulo específicas, como proyectos de infraestructuras, para contrarrestar la contracción del sector privado.
Tendencias futuras y perspectivas estratégicas
Evolución del ciclo de la deuda
Con la bajada de los tipos de interés, podría producirse una recuperación impulsada por la deuda. Sin embargo, las debilidades estructurales, especialmente en la productividad laboral, podrían preparar el terreno para un entorno de estanflación a finales de 2025, donde coexisten el crecimiento estancado y la alta inflación.
Mercados de valores
Se espera que las acciones nacionales experimenten una tendencia bifurcada:
- Bienes de consumo básico y exportadores: Es probable que vean ganancias debido a la demanda estable y a una mayor competitividad.
- Sectores discrecionales (venta al por menor, servicios no esenciales): Pueden tener dificultades debido a la reducción del gasto de los consumidores y a la incertidumbre económica.
Dinámica geopolítica
Un debilitamiento de la economía podría empujar a Nueva Zelanda a una mayor alineación comercial y financiera con China, alterando su postura estratégica y creando potencialmente tensiones geopolíticas con los aliados occidentales. Este cambio puede afectar a las políticas comerciales y las relaciones internacionales, influyendo en las estrategias de recuperación económica.
Perspectivas estratégicas para las partes interesadas
-
Inversores: Centrarse en exportadores infravalorados y acciones defensivas. Los activos reales, como las tierras de cultivo, pueden ofrecer coberturas contra los riesgos inflacionistas relacionados con la depreciación del NZD.
-
Responsables políticos: El estímulo fiscal inmediato debe centrarse en inversiones que mejoren la productividad, como las infraestructuras digitales y la recualificación de la fuerza laboral. Es fundamental una agenda de reformas estructurales a largo plazo para evitar una "economía zombi".
-
Empresas: Las empresas deben optimizar sus estructuras de costes y adoptar modelos operativos ajustados. Las industrias orientadas a la exportación deben aprovechar la debilidad del NZD mientras se protegen contra las fluctuaciones monetarias a más largo plazo.
Conclusión: Navegando por una recuperación desafiante
La profunda recesión de Nueva Zelanda pone de manifiesto la fragilidad de las economías pequeñas y abiertas en un entorno mundial turbulento. El camino hacia la recuperación requerirá un delicado equilibrio entre el alivio monetario, el estímulo fiscal y las reformas estructurales. Si bien se espera que las políticas monetarias estimulen la actividad económica, abordar los retos estructurales, como el bajo crecimiento de la productividad, es crucial para asegurar un futuro económico sostenible y resiliente. Las partes interesadas deben prepararse para un periodo volátil pero rico en oportunidades, con un liderazgo que siga siendo con visión de futuro y audaz para navegar por el arduo camino hacia la recuperación.