
La inflación de EE. UU. sube a 2.4% mientras la Fed reduce las tasas lentamente, y los mercados reaccionan con volatilidad
La inflación del IPC de EE. UU. sube al 2,4 % en noviembre; la Reserva Federal reduce los tipos de interés en medio de persistentes presiones sobre los precios
La inflación en Estados Unidos subió ligeramente hasta el 2,4 % en el año que finalizó en noviembre, según la métrica preferida de la Reserva Federal, el Índice de Precios de Gasto en Consumo Personal (PCE). Esto supone un ligero aumento respecto al 2,3 % de octubre, lo que indica que las presiones inflacionistas siguen persistiendo en la economía más grande del mundo. A pesar de que el aumento fue ligeramente inferior a las expectativas de los economistas, del 2,5 %, los datos subrayan los retos que afronta la Reserva Federal para equilibrar el crecimiento económico con la estabilidad de precios.
Qué pasó
En noviembre, el Índice de Precios de Gasto en Consumo Personal (PCE) de EE. UU., el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal, subió un 2,4 % interanual, frente al 2,3 % de octubre. Este aumento, aunque ligeramente inferior al 2,5 % previsto por los economistas encuestados en una encuesta de Reuters, pone de manifiesto las persistentes presiones inflacionistas en la economía estadounidense.
En respuesta a la inflación persistente, la Reserva Federal redujo su tipo de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual el jueves, situándolo en un rango de entre el 4,25 % y el 4,5 %. Esta decisión supone la tercera rebaja de tipos en 2024 y llega en un momento en que la Fed señala un enfoque más moderado para los futuros recortes, anticipando sólo dos recortes adicionales en 2025 en lugar de los cuatro previstos anteriormente.
La postura restrictiva de la Fed provocó una subida del dólar estadounidense y desencadenó una oleada de ventas en los mercados bursátiles nacionales e internacionales. Los inversores siguen de cerca los próximos indicadores económicos para anticipar las próximas medidas de la Fed en materia de política monetaria.
Puntos clave
- Datos de inflación: La inflación del IPC de EE. UU. subió al 2,4 % en noviembre, ligeramente por debajo del 2,5 % esperado.
- Acción de la Reserva Federal: La Fed redujo su tipo de interés de referencia en 0,25 puntos porcentuales, hasta un rango del 4,25-4,5 %.
- Impacto en el mercado: La decisión de la Fed provocó una fortaleza del dólar y una caída en los mercados bursátiles estadounidenses e internacionales.
- Perspectivas futuras: La Fed señaló un ritmo más lento de recortes de tipos en 2025, con sólo dos recortes adicionales esperados.
- Implicaciones para el consumidor: Se espera que los elevados costes de los préstamos persistan, afectando a los consumidores con deudas de tarjetas de crédito y préstamos hipotecarios.
Análisis profundo
El aumento de la tasa de inflación del IPC de EE. UU. hasta el 2,4 % presenta un panorama económico complejo, caracterizado por la estabilización y la persistencia de las presiones inflacionistas. A continuación, se ofrece un análisis detallado de las implicaciones en varios sectores:
Dinámica del mercado
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Acciones:
- El recorte de tipos de la Fed se alinea con las expectativas, pero indica precaución para futuros recortes, lo que contribuye a las ventas de acciones. Los sectores sensibles a los tipos de interés, como la tecnología y el sector inmobiliario, son particularmente vulnerables.
- Predicción: Los mercados de renta variable pueden experimentar una volatilidad a corto plazo a medida que los inversores se adaptan a la posibilidad de una relajación monetaria limitada en 2024.
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Bonos:
- La estabilización de la inflación puede impulsar los mercados de bonos, ya que una trayectoria de recortes de tipos moderada reduce el temor a que una inflación descontrolada erosione los rendimientos de renta fija.
- Perspectiva: Se espera una demanda moderada de bonos del Tesoro a más largo plazo.
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Dólar:
- La postura restrictiva de la Fed fortalece al dólar, atrayendo capital global pero posiblemente afectando negativamente a las exportaciones estadounidenses y a las empresas multinacionales que dependen de los ingresos extranjeros.
Principales partes interesadas
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Consumidores:
- Los elevados costes de los préstamos limitan el alivio para los hogares, especialmente para aquellos con préstamos a tipo variable. Esto puede mantener la renta disponible bajo presión, frenando el crecimiento del gasto de los consumidores.
- Especulación: Es posible un ligero aumento de los impagos de deudas en las categorías de bajo riesgo crediticio.
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Empresas:
- Las pequeñas y medianas empresas (PYME) siguen enfrentándose a dificultades de financiación, lo que puede retrasar las expansiones. Las grandes empresas pueden consolidarse aún más para gestionar los márgenes.
- Tendencia: Se prevén operaciones más esbeltas y un posible aumento de los despidos en sectores no esenciales.
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Bancos centrales:
- Los responsables políticos monetarios mundiales pueden imitar la moderación de la Fed, reforzando una tendencia global de endurecimiento sincronizado.
- Implicación: Los mercados emergentes que dependen de la financiación en dólares podrían experimentar nuevas presiones financieras.
Tendencias macroeconómicas
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Desglobalización y relocalización:
- La inflación persistente refleja la rigidez de las cadenas de suministro. Es probable que las empresas continúen regionalizando la producción para mitigar las futuras conmociones de costes.
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Sector inmobiliario:
- Los continuos aumentos de tipos han reducido la asequibilidad de la vivienda. Si bien esto apoya la demanda de alquileres, la construcción residencial puede ralentizarse.
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Transición energética:
- Las presiones inflacionistas sobre productos básicos esenciales como el litio y el cobre podrían intensificarse, lo que indica posibles cuellos de botella en las cadenas de suministro de energía verde.
Adivinanzas y oportunidades
- IA y automatización: Las empresas podrían acelerar las inversiones en automatización para combatir el aumento de los costes laborales.
- Cronograma de cambio de rumbo de la Fed: La Fed podría sorprender a los mercados con un cambio de rumbo anticipado en 2025 si las tendencias desinflacionistas resultan duraderas.
- Riesgo de cisne negro: La fortaleza prolongada del dólar podría provocar una crisis monetaria en un importante mercado emergente, provocando inesperados efectos dominó globales.
Conclusión final
Los datos económicos actuales reflejan un delicado equilibrio entre el fomento del crecimiento y el control de la inflación. Se recomienda a los inversores que den prioridad a las acciones defensivas, los bonos de grado de inversión y las oportunidades de mercados emergentes infravaloradas. Los bancos centrales deben mantenerse vigilantes ante posibles repuntes inflacionistas y posibles estancamientos del crecimiento. La resistencia de la innovación empresarial y la capacidad de adaptación de los consumidores serán cruciales para configurar la trayectoria económica del resto de 2024.
¿Sabías que?
- El Índice de Precios de Gasto en Consumo Personal es la medida de inflación preferida por la Reserva Federal porque tiene en cuenta los cambios en el comportamiento del consumidor y una gama más amplia de gastos en comparación con el Índice de Precios al Consumo (IPC).
- Históricamente, la Reserva Federal ajusta los tipos de interés para gestionar el crecimiento económico y controlar la inflación, y los recortes de tipos suelen estar destinados a estimular los préstamos y las inversiones.
- Un dólar estadounidense más fuerte puede abaratar las importaciones, pero también puede encarecer las exportaciones estadounidenses, afectando a la balanza comercial.
- El aumento de los costes de los préstamos puede dar lugar a un mayor esfuerzo por parte de los consumidores para amortizar las deudas de alto interés, lo que puede afectar a los patrones generales de gasto de los consumidores.