
Walmart presiona a los proveedores chinos para que bajen los precios en medio de la carga arancelaria de EE. UU., lo que provoca un escrutinio regulatorio
La presión de Walmart sobre los proveedores chinos: ¿Un error estratégico?
La última polémica: Walmart y la guerra de precios en China
El minorista más grande del mundo, Walmart, se encuentra en el centro de una creciente disputa comercial tras la publicación de informes que indican que ha presionado a los proveedores chinos para que reduzcan los precios. El 11 de marzo, el Ministerio de Comercio de China y otros organismos pertinentes convocaron a los ejecutivos de Walmart a conversaciones, investigando la legitimidad de las exigencias de precios de la empresa.
Este hecho se produce tras un informe de medios de comunicación estadounidenses que indica que Walmart ha estado intentando trasladar la carga financiera de la última ronda de aranceles de Washington a los fabricantes chinos. La respuesta de la comunidad empresarial china ha sido tajante, y muchas voces de la industria afirman que los proveedores tienen poco margen para absorber nuevas reducciones de costes. ¿La implicación más amplia? Un conflicto inminente en la cadena de suministro que podría tener graves consecuencias para las operaciones globales de Walmart.
¿Quién asume el coste de los aranceles estadounidenses?
Históricamente, los aranceles impuestos por Estados Unidos a los productos chinos han tenido un impacto complejo en los precios. Durante la primera oleada de aranceles bajo la administración Trump, los estudios demostraron que la carga principal recayó sobre los consumidores y las empresas estadounidenses. Según una investigación publicada en 2018, los consumidores estadounidenses pagaron 1.400 millones de dólares adicionales al mes debido al aumento de los costes de importación de acero, aluminio y bienes de consumo.
Avanzando hasta hoy, la situación ha evolucionado. En lugar de trasladar la carga arancelaria a los consumidores estadounidenses a través de precios más altos, Walmart parece estar presionando a sus proveedores en China para que absorban los costes. La pregunta fundamental: ¿Pueden permitirse los fabricantes chinos cumplir con esto?
La arriesgada apuesta: ¿Puede Walmart obligar a los proveedores a cumplir?
La exigencia de Walmart de reducir los precios podría perturbar el delicado equilibrio de la cadena de suministro mundial. Los informes indican que el 60% de las compras globales de Walmart provienen de China, lo que hace que su relación con los proveedores chinos sea fundamental para mantener su liderazgo en bajos costes. Sin embargo, los fabricantes chinos se han resistido, afirmando que carecen de margen para acomodar los recortes de precios, especialmente a medida que los costes de producción aumentan debido a los precios de la energía, los costes laborales y las limitaciones de la cadena de suministro.
La situación presenta un escenario de alto riesgo para Walmart:
- Interrupción de la cadena de suministro: Si los proveedores rechazan las exigencias de Walmart, pueden retirarse, obligando al minorista a buscar productos en otros lugares, potencialmente a costes más elevados.
- Reacción negativa de los consumidores: Si Walmart sube los precios para compensar los gastos relacionados con los aranceles, corre el riesgo de alienar a los clientes sensibles a los precios en el mercado estadounidense.
- Escrutinio regulatorio: El gobierno de China ya ha demostrado su voluntad de intervenir en las disputas comerciales que involucran a corporaciones extranjeras, y podrían haber más acciones en el horizonte.
El poder de China: Por qué Walmart necesita el mercado chino
A pesar de las crecientes tensiones, el éxito de Walmart en China sigue siendo un motor clave de crecimiento. Las recientes revelaciones financieras muestran que las ventas de Walmart en China aumentaron un 27,7% en el último trimestre, superando significativamente el crecimiento de la empresa en Estados Unidos. Con los consumidores nacionales en Estados Unidos lidiando con la inflación y las condiciones de crédito más estrictas, Walmart se ha apoyado en China para impulsar sus flujos de ingresos.
Los números son convincentes:
- En el año fiscal 2025, Walmart China generó 20.300 millones de dólares en ventas netas, contribuyendo significativamente a los ingresos generales de la empresa.
- Las ventas trimestrales en las mismas tiendas en China crecieron a una tasa anualizada de más del 20%, en comparación con un rendimiento mucho más débil en los Estados Unidos.
- Las ventas de comercio electrónico de Walmart en China se expandieron un 34% en el último trimestre, impulsadas por las compras del Año Nuevo Chino.
Esta dependencia subraya por qué la agresiva estrategia de precios de Walmart contra los proveedores chinos podría ser contraproducente. Si los reguladores o los organismos de la industria chinos se oponen, Walmart corre el riesgo de perder un mercado de crecimiento fundamental mientras sigue lidiando con las presiones arancelarias estadounidenses.
Implicaciones para los inversores: Las acciones de Walmart se enfrentan a vientos en contra
Desde una perspectiva de inversión, la disputa de Walmart en China es uno de varios factores que suscitan preocupación sobre la futura rentabilidad del minorista. Wall Street ya ha mostrado su inquietud:
- Las acciones de Walmart recientemente experimentaron una fuerte caída, convirtiéndose en uno de los componentes con peor rendimiento del Dow Jones Industrial Average en las últimas semanas.
- Los analistas citan la incertidumbre arancelaria, los riesgos de la cadena de suministro y la desaceleración de la demanda de los consumidores estadounidenses como riesgos a la baja.
- Con las continuas presiones inflacionistas, los inversores temen que Walmart tenga una capacidad limitada para mantener su estrategia de "Precios Bajos Todos los Días" preservando al mismo tiempo los márgenes.
Aunque Walmart sigue siendo una fuerza dominante en el comercio minorista mundial, su gestión de la disputa con los proveedores chinos podría moldear el sentimiento de los inversores en el futuro. Si la empresa no logra alcanzar una resolución amistosa, podría enfrentarse a un mayor escrutinio regulatorio en China, inestabilidad en la cadena de suministro y un debilitamiento del crecimiento de las ventas en su mercado extranjero más prometedor.
¿Qué sigue?
Los próximos meses serán cruciales para Walmart. Si Pekín considera que las exigencias de precios del minorista son injustas, Walmart podría enfrentarse a obstáculos regulatorios adicionales. Además, si los proveedores chinos se niegan colectivamente a recortar los precios, Walmart se enfrentará a decisiones difíciles: absorber los propios aranceles, trasladar los costes a los consumidores estadounidenses o buscar proveedores alternativos en otros mercados como Vietnam o la India.
Por ahora, los ejecutivos de Walmart deberán navegar cuidadosamente por este campo minado geopolítico y económico. Mientras tanto, los inversores deberían seguir de cerca cómo se desarrolla esta batalla, ya que el resultado podría sentar un precedente para futuras negociaciones comerciales entre China y las corporaciones estadounidenses.